“Bitcoin se ha convertido en un aliado estratégico para las comunidades de Perú”
Franco Granja, líder de MOTIV Perú, dice que en Quebrada Verde, Huayopata, Huanchaco, Tarapoto y otros pueblos, BTC es parte del día a día.

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Granja afirma que en estas localidades “se nota la circulación de bitcoin” en la economía cotidiana.
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A nivel comercial, una parte ahorra en BTC y otra lo cambia para poder sustentar los negocios.
El uso de bitcoin (BTC) como herramienta de intercambio diario y reserva de valor está transformando la dinámica económica en diversas localidades de Perú. En comunidades como Quebrada Verde, Huayopata, Huanchaco y Tarapoto, el activo digital ha dejado de ser percibido únicamente como un instrumento especulativo para convertirse en un componente esencial de la economía cotidiana local.
Franco Granja, líder de la organización MOTIV Perú, señaló que en estos puntos geográficos bitcoin está «muy arraigado». Según explicó el activista en el episodio 26 del podcast de CriptoNoticias, “Separando el Dinero del Estado (SDE)”, el objetivo de estas iniciativas es que la moneda digital «continúe su crecimiento» y su movimiento «sin salir de la economía local».
Este ecosistema permite que los habitantes puedan usar, gastar, ahorrar y educarse en el protocolo sin que el capital expresado en BTC abandone la estructura práctica de la comunidad.
La adopción de bitcoin en estas zonas, muchas de ellas con características rurales y semi-rurales, responde a una realidad estructural del país. Según datos compartidos por Granja, existe una tasa de informalidad del 80% y entre 10 y 12 millones de peruanos permanecen fuera del sistema bancario tradicional.
Ante la falta de acceso a oportunidades crediticias y servicios financieros básicos, afirma que la tecnología de Bitcoin ha surgido como una alternativa de inclusión financiera descentralizada para poblaciones históricamente ignoradas por la banca.
Educación y flujo de satoshis en la economía local
El modelo implementado por MOTIV Perú integra la enseñanza académica con la práctica financiera técnica. La organización recibe donaciones en satoshis —la unidad de cuenta más pequeña de BTC—, las cuales se destinan íntegramente a programas educativos.
Este flujo de capital digital no se queda estancado, sino que dinamiza el comercio local a través de un sistema de pagos circulares.
Franco Granja detalló que las donaciones se reparten a los participantes de los programas, quienes a su vez las distribuyen para pagar a sus profesores. Estos docentes deciden si ahorrar una porción en bitcoin o gastar en los comercios locales que ya aceptan la moneda dentro de su comunidad.
Fuente: www.criptonoticias.com


